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EL NIÑO PRIVADO DE AFECTO: será el niño que sufre una falta, carencia o frustración en las relaciones afectivas. Dichos problemas no se manifiestan  en un número alto de casos hasta los 8 ó 9 años de edad del niño. La falta de afecto en algunos casos puede ser imaginaria por parte del niño, aunque sentido como muy real para él.

Las consecuencias de la privación de afecto pueden ser que el niño se sienta inseguro de si mismo, insociable, desarrolle sentimientos de limitación, desánimo, etc.

Para un buen tratamiento del trastorno es necesario analizar las causas o factores que están alimentando o iniciando la situación de privación, una vez analizados modificar el ambiente y dedicar al niño el tiempo determinado para que se sienta emocionalmente integrado.

 

EL NIÑO AGRESIVO: será el niño que tiende a tener una reacción de lucha y agresividad. Son niños con frustración, sentimientos de inseguridad, con una disciplina muy dura o una sobredependencia,… El trastorno se suele presentar en el individuo menor a tres años con llantos, pataleos, pequeñas agresiones físicas como mordiscos, etc. A partir de los tres o cuatro años el niño manifestara su trastorno con agresiones tanto verbales como físicas, mentiras, etc.

En el tratamiento de la agresividad es muy importante que los padres no castigen al niño con amenazas, ya que el niño debe aprender de buenas formas a resolver los problemas. También es conveniente realizar el llamado “time out”, es decir, aislar al niño en el momento en  que manifiesta agresividad.

 

NIÑO AISLADO: será el niño con tendencia a mantenerse solo, cortando los lazos sociales con el medio ambiente. Dicho trastorno suele ser causa de padres aislados, inseguros, tímidos,… o padres con comportamiento sobreprotector. Para su tratamiento es muy favorable las terapias de grupo y que los padres aumenten gradualmente las relaciones sociales del niño.

 

ANOREXIA EN EL NIÑO: es un trastorno de origen psíquico, caracterizado por la pérdida del apetito y la negativa a ingerir alimentos. La anorexia en el niño suele venir a causa de dificultades emocionales, disciplinas extremas en el momento de la comida, hostilidad hacia los padres, una personalidad muy sensible, introvertida y perfeccionista. Los niños manifestaran falta de apetito y limitación en la comida. En el tratamiento de dicho trastorno la terapia con psicólogos debe ir dirigida al niño y sus padres, se deberán modificar las conductas del sujeto y reforzar sus aproximaciones a la conducta de comer.

 

ANSIEDAD EN EL NIÑO: la ansiedad es un estado emocional o afectivo desagradable, constante y latente, acompañado de miedo hacia algo preciso o impreciso. Suele venir dado por sentimientos de inadecuación e inferioridad, sentimientos de culpabilidad, inseguridad,…

La ansiedad leve no interrumpe la vida cotidiana del niño, la ansiedad notable dificulta el llevar una vida normal y la ansiedad aguda o grave paraliza totalmente al niño durante el tiempo que dure su ataque de ansiedad. El tratamiento debe ser guiado por un psicólogo que deberá ayudar al sujeto a elaborar las experiencias anteriores que influyen sobre la ansiedad. Analizara y mejorara la vida familiar, para lo cual, es necesaria también la terapia con padres.

 

CELOS EN EL NIÑO: los celos se pueden definir como una actitud emotiva caracterizada por su sentimiento generalizado de envidia y resentimiento hacia otra persona, a la que considera un rival. Suelen producirse por temor a perder el afecto de los padres por motivos como el nacimiento de un hermano, favoritismo o preferencias de los padres o una fuerte dependencia del niño hacia uno de sus padres.

Los celos son un rasgo sistemático, permanente e intenso que altera la convivencia y el desarrollo normal del niño.

Para su tratamiento hay que evitar reñirle o enfadarse con el niño. No otorgar la menor importancia a las manifestaciones de celo y hacer sentir al niño nuestro afecto y atención.

 

DEPRESIÓN EN EL NIÑO: la depresión es un estado psíquico caracterizado por la inaccesibilidad del individuo a la estimulación general o a alguna en particular y por producir iniciativa baja, desánimo y pensamientos negativos de autodesprecio. Las causas principales son el no sentirse querido, perdida de uno de los padres, falta de disciplina o excesiva disciplina. La depresión impide la normal socialización del niño, el pesimismo, la insatisfacción, autodesprecio, insomnio, autoacusación, indecisión, poco apetito,… 

El tratamiento debe incluir terapias psicologícas, mejora del ambiente, terapia a la familia,… todo ello debe incluir un reforzamiento medico.

EGOISMO EN EL NIÑO: tendencia a imponer los propios intereses a expensas de los demás.  Dicho trastorno se da en la mayoría de los casos cuando los mayores inculcan al niño sentimientos de propiedad o cuando el niño aprende dichos sentimientos. Para su tratamiento es bueno que los padres le den objetos o pertenencias al niño, para que lo entienda como un aprendizaje positivo y repetible.

 

ENCOPRESIS EN EL NIÑO: problema de la regulación en la evacuación y produce una evacuación involuntaria. Se da por una fisura anal, presencia de parásitos, una dieta poco equilibrada, retraso mental, por herencia, depresión, conflictos emocionales,… Para su tratamiento es necesaria una acción terapéutica, técnicas de condicionamiento operante, combinación de refuerzos positivos y negativos, etc.

 

ENURESIS EN EL NIÑO: es la expulsión de la orina de forma incontrolada y no intencionada. Se produce por demasiada ingestión de líquidos, retraso madurativo, angustia, preocupación exagerada de los padres para que consiga el control de la vejiga, exceso de sobreprotección, etc. Los niños con dicho trastorno tienden a mojar la cama por la noche. Para su tratamiento hay que realizar un condicionamiento instrumental de evitación, la ingestión de una cantidad considerable de líquidos que despierte la necesidad fisiológica lo más fuerte y alta posible para que el niño aprenda a controlarla, etc.

 

FOBIAS EN EL NIÑO: es un estado emocional en el que el objeto del miedo se ha transformado en algo, en una situación, irracional, presente y fijo. Las fobias más comunes en los niños son fobia a la escuela, y a la oscuridad. Para su tratamiento en la fobia a la escuela se debe hablar con el niño para que vea la escuela como algo placentero e incluir al niño en grupos pequeños dentro de los cuales experimente contactos sociales agradables. En la fobia a la oscuridad, cuando el niño llora es conveniente que la madre entre en la habitación sin encender la luz, y realizar un proceso de condicionamiento a la oscuridad, reduciendo poco a poco la cantidad de luz.

 

LOS CAMBIOS DE HUMOR EN EL NIÑO: el llamado “mal humor” es la persistencia de un sentimiento vago de insatisfacción en relación con algo que ocurre en la vida. En su diagnóstico encontramos varias categorías:

·        los cambios de humor normales: el cambio de humor es de corta duración y moderado. No requiere tratamiento.

·        Presencia de síntomas de mal humor: es una presencia leve de mal humor, precisa de tratamiento pero el pronóstico es favorable, ya que dicho mal humor no es duradero.

·        Presencia grave de mal humor: el mal humor es ya un componente estable de la personalidad del niño y desemboca en agresividad, fobias, miedos…que pueden llegar a paralizar al niño en algunos momentos. El tratamiento debe ser de tipo clínico.

 

SENTIMIENTOS DE INFERIORIDAD EN EL NIÑO: sentimiento de inadecuación del niño en relación a la familia y al mundo exterior. Los síntomas más comunes son la búsqueda constante de atención, la autoconciencia excesivamente crítica, el perfeccionismo, conducta antisocial, etc.  Las causas pueden ser bien por factores físicos como disminuciones, deficiencias y mal formación corporal o bien por factores psíquicos como el rechazo, el castigo frecuente, ridiculizar al niño, sobreprotección por parte de los padres, etc. Para su tratamiento es importante que tanto padres como profesores manifiesten confianza en las capacidades del niño, proporcionar al niño experiencias agradables que refuerzen su autoconfianza.

 

LA INMADUREZ EMOCIONAL EN EL NIÑO: las causas principales son el comportamiento inmaduro de los padres, mandatos inconsistentes de los padres, el descuido de los padres en la enseñanza de los hábitos de aseo, reforzar conductas infantiles e inmaduras, etc. La esencial para tratar la inmadurez emocional es dar oportunidades para que se dé un desarrollo emocional adecuado.

 

LA INSEGURIDAD EN EL NIÑO: la inseguridad es aquella forma de miedo caracterizada por una situación de sentimientos de angustia, ansiedad y aprensión. La inseguridad es un fenómeno psicológico básico subyacente an la mayoría de los problemas del comportamiento emocional y mental. Las causa principales de la inseguridad son el rechazo por parte de los padres, padres dominantes, padres perfeccionistas y supercríticos, disciplina cruel y dura, corrección negativa, etc. En el tratamiento del niño inseguro, en general, hay que evitar la utilización de castigos verbales o físicos e intentar crear una atmósfera saludable mediante la comprensión de la situación en la que el niño está inmerso.

 

EL NIÑO MALTRATADO: los malos tratos impiden, por lo general, el desarrollo normal u óptimo del niño. Los malos tratos en el niño podemos clasificarlos en cuatro apartados:

 A) daños ocasionados por la violencia física: se manifiestan en el niño mediante las señales externas, los hematomas, las quemaduras, etc. El niño se encuentra en una situación caótica, se siente culpable y dolorido, busca el amor de los padres y al mismo tiempo siente hostilidad hacia ellos, tiene pocos o ningún amigo debido a su actitud retraída, y su rendimiento escolar es con frecuencia deficiente debido a su situación conflictiva. Estos niños tenderán a maltratar a sus hijos igual que lo fueron ellos.

 B) daños debidos al abandono o descuido de los padres; suelen mostrar sus síntomas con retraso, dichos síntomas se manifiestan por alteración de tipo emocional, estar deprimido, ausente, apático y presentar un retraso más o menos grave en el desarrollo general.

 C) daño, sobre todo psíquico, producidos por malos tratos de tipo emocional; los efectos de dichos maltratos tardarán incluso años en manifestarse.  Dichos maltratos tendrán las mismas consecuencias que en el caso anterior.

 D) daños ocasionados por abuso de tipo sexual: se profundizaran más adelante.

Lo primero en un caso de malos tratos es poner al niño a salvo, para ello si los padres tienen la personalidad alterada de forma permanente convencerles de que hay personas que cuidaran mejor de su hijo, si hay posibilidad de tratar a los padres la separación del hijo será temporal, hasta que los padres estén capacitados para el cuidado de su hijo. Una vez que el niño esté a salvo comenzara un tratamiento tanto para el niño como para los padres.

 

EL NIÑO MALTRATADO SEXUALMENTE: un niño es maltratado sexualmente cuando, siendo inmaduro y dependiente, participa en actividades sexuales que no comprende totalmente y no puede dar por tanto, un consentimiento responsable. Existen diversas formas de abuso sexual:

A) la violación que consiste en forzar al niño a una colaboración sexual. El niño manifiesta con frecuencia estados de pánico, ansiedad y terrores nocturnos, si la situación de abuso persiste el niño tendera a conductas de tipo regresivo. La excitación emocional puede impedir seguir con regularidad el curso escolar.

B) el incesto, cuando las relaciones sexuales tiene lugar entre padres e hijos e incluso hermanos. En la mayoría de los casos se da con el padre y la hija y con frecuencia la madre está al corriente de la situación y la tolera.

C) paidofilia, que supone el contacto sexual de un adulto con un niño de forma no violenta. Los comportamientos del niño son similares a los anteriores aunque en menor grado.

En el caso de violación y seducción hay que valorar como ha vivido el niño la situación traumática y cómo la valora su medio social familiar. Dicha valoración nos indicara hasta que punto el trauma esta desorganizando su vida en el caso del incesto hay que analizar la personalidad del padre y de la madre, en cuanto a la hija hay que valorar como ha vivido la situación incestuosa. Si el incesto solo ha ocurrido antes de la adolescencia las consecuencias serán menores, si el incesto continúa en la adolescencia la situación es más grave y da lugar a frigidez, fobias, intentos de suicidio, homosexualidad, etc. A nivel general podemos concluir que las relaciones incestuosas homosexuales y las de madre e hijo son más perjudiciales.

 

EL MIEDO EN EL NIÑO: es una emoción desagradable que puede llegar a ser dolorosa y se caracteriza por la amenaza real o imaginaria de un peligro. Existen tipos de miedo específicos en etapas del desarrollo, como por ejemplo en la primera infancia el miedo a la ausencia de la madre o persona que cuida del niño. Hay cuatro tipos generales de aparición del miedo:

A) Miedo por imitación: por contagio, generalmente de adultos.

B) Miedo traumático: en el que el aspecto traumático proviene esencialmente de la intensidad extraordinaria del estímulo o de la amenaza. Un ejemplo son las fobias.

C) Miedo por inseguridad: a través de una situación aversiva generalizada habría aprendido un temor generalizado y producto de una inseguridad persistente. Un ejemplo, el castigo cuando no es visto por el niño como una situación causa-efecto.

D) Carácter autorreproductor del miedo: este miedo puede ser cualitativo y cuantitativo progresivamente, es decir, el miedo produce más miedo. La gravedad del miedo debe juzgarse por la dificultad de llevar una vida normal. Hay tres aspectos claves a la hora de tratar el miedo: respetar los miedos aunque sean irracionales, utilizar la palabra miedo normalmente, no haciéndola tabú, demostrar al niño que queremos ayudarle y compartir su miedo y no tratar la situación con excesiva gravedad.

 

EL NIÑO OBESO: Un niño se considera obeso cuando el peso de su cuerpo es un 10% superior del que se espera según se edad, estatura y sexo. Las causas más sobresalientes de la obesidad en el niño son:

A) Causas genéticas.

B) Causas fisiológicas: ciertas lesiones cerebrales dan como consecuencia individuos más sensibles a los estímulos de la comida.

C) Causas por falta de educación materna: sobrealimentación, desconocimiento de la dieta adecuada y su distribución.

D) Causas por problemas psíquicos en la madre: fundamentalmente madres con inseguridad de que su hijo no come lo suficiente y puede morirse. Los pasos más eficaces para el tratamiento del niño obeso son: no acompañar la comida con ejercicios placenteros como escuchar música, platos atractivos, etc. Instruir a los padres en una dieta sana y equilibrada, dar al niño técnicas de relajación que reduzcan su ansiedad y técnicas de terapia de grupo y evitar la tentación, es decir, procurar tener en la nevera solo lo necesario.

 

LAS MALAS PALABRAS: son violencia verbal y las razones principales de ella son: repetir la conducta de los adultos o llamar su atención. Para su tratamiento es importante hacer caso omiso del comportamiento verbal del niño e inculcar al niño el concepto de cortesía y que sus palabras son expresiones de mala educación.

 

LA PEREZA EN EL NIÑO: es la ausencia de reacción perceptible ante diversos estímulos materiales, sensitivos, verbales, etc. Una de las primeras características del niño perezoso es la cantidad exagerada de tiempo que toma para realizar las tareas. La pereza puede ser debida por diversos factores como la debilidad mental, déficits  de memoria, perturbaciones afectivas, errores educativos, etc. Para su tratamiento es importante no mostrarse enfadado por su comportamiento, hay que explicar al niño claramente lo que se espera de él , no dejar que elude las tareas , cuando efectúe la tarea en un tiempo razonable mostrar tu aprobación pero sin excesivos elogios.

 

LAS RABIETAS EN EL NIÑO: Las rabietas son una forma de enfado violenta e intensa. Las causas son una búsqueda de beneficios y lo más importante para su tratamiento es convencerle de que con ellas no conseguirá lo que quiere y una vez que pasa la rabieta hablarle para que no se sienta culpable, demostrarle que continúas confiando en él.

 

LOS TERRORES NOCTURNOS: pueden considerarse como un ataque de ansiedad abrumadora que parece no poder sostenerse. Suelen venir acompañadas de descontrol motor, pupilas dilatadas, etc. Las causas más sobresalientes son la ansiedad, inseguridad e inestabilidad en el niño. Para el tratamiento en general los padres no deben sólo tranquilizar al niño en el momento de la aparición del terror nocturno, sino también aliviar el problema general que es el origen del terror nocturno que afecta al niño.

 

LA TIMIDEZ EN EL NIÑO: La timidez en el niño se caracteriza por la experiencia de un conflicto ante la presencia de extraños. Las causas más importantes de la timidez son: la manifestación de los padres de un cierto menosprecio del propio comportamiento del niño tímido, el temor que les produce la presencia de gente, el temor a no ser querido y derivadamente a ser rechazado, cuando los padres son poco sociables, etc.  Para su tratamiento hay que tener una actitud comprensible, reforzando al individuo mediante afecto equilibrado y constante; es también importante una actitud de refuerzo inmediato.

 

Una vez tratados los problemas emocionales del niño haré una síntesis del apéndice. El autor nos habla de dos formas de aprendizaje como son el condicionamiento clásico, basado en la fuerza de la asociación, y el condicionamiento operante o instrumental, éste parte de las respuestas libres del sujeto que se hacen coincidir con un refuerzo positivo o aversivo capaz de por si de aumentar la probabilidad de la presencia de dicha conducta.

Una de las principales aplicaciones del condicionamiento clásico y operante para disminuir y extinguir los comportamientos no deseados se centran en las técnicas reductivas. Las técnicas  reductivas en las que se utilizan estímulos aversivos  son el castigo y la implosión, por otro lado, se pueden usar refuerzos positivos como pueden ser el aislamiento del niño en un contexto de privación social, la desensibilización sistemática, etc.

 

Además de las formas comunes utilizadas por el condicionamiento clásico y operante para la adquisición y mantenimiento de conductas existen otras técnicas especiales de entre las cuales destacan:

  • El moldeamiento: consiste es ir valorando o reforzando, no la conducta que queremos conseguir, puesto que aún no está presente, sino las sucesivas aproximaciones.
  • La economía de fichas: es una forma de reforzar al niño mediante vales o fichas que puede intercambiarse después por objetos o situaciones agradables
  • El aprendizaje vicario o por imitación: el niño aprende observando a modelos presentes.

 

Ahora explicaremos resumidamente la “terapia de grupo” y “terapia de apoyo.”

TERAPIA DE GRUPO: En general, se supone que el sujeto, aprendido a participar en un grupo, clarifica su comportamiento, e integrándose al grupo aprende también a integrarse a la sociedad. El grupo sería, pues, como un pequeño mundo controlado por el terapeuta y a través del cual el sujeto aprende a vivir en sociedad.

TERAPIA DE APOYO: Tiene como fin suprimir la ansiedad y las conductas desadaptadas, de tal manera que el sujeto, descompensado por su estado emocional o por un estado crítico, pueda volver de nuevo al equilibrio perdido. El sujeto objeto de la terapia de apoyo inicia nuevos comportamientos  estimulados por la propia experiencia de terapia.

 

Para concluir citare los test y pruebas utilizables en el diagnóstico de los temas tratados: test proyectivos, las pruebas grafomotrices y las pruebas psicométricas.


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